




Todo parece indicar que la historia Ignacio López Bocanegra, alias NACHO LÓPEZ, comienza con su llegada a Tampico y al mundo en noviembre de 1923. Registros demuestran que realizó en esta localidad sus primeros estudios hasta finalizar el bachillerato y posteriormente se trasladó en 1944 al DF con objetivo de adentrarse en el mundo de la fotografía y del cine, teniendo especial interés en esté último. Durante el resto de esa década permaneció muy activo realizando estudios en Instituto de Artes y Ciencias Cinematográficas de México, trabajando como extra, como ayudante de cámara, como laboratorista en el Estudio Fotográfico D'Palma y recorriendo con compañeros fotógrafos bares y cantinas para disertar, con una cerveza en la mano, sobre la función de la fotografía en el México contemporáneo.
Fuentes cercanas afirman que la gran pasión de NACHO siempre fue la cinematografía, pero para su desgracia no fue aceptado por los caciques charros (partidarios del sindicalismo negro y el nepotismo) que manejaban esta industria a nivel comercial, y ser rechazado por estas vacas sagradas significaba el final de sus aspiraciones en el ramo. Sin embargo NACHO tenía claras sus ambiciones y fue capaz de trasladar a la fotografía sus guiones e historias, recurriendo para esto a técnicas y géneros innovadores que le otorgaron reconocimiento entre la escena artística de la época y que en retrospectiva son catalogadas como adelantadas a su generación.
A principios de la década de los 50’s NACHO LOPEZ incursiona en el fotoperiodismo y, para mediados de ésta, se ha convertido ya en uno de los más importantes cronistas gráficos del país, documentando prolijamente la vida en la Ciudad de México, y realizando importantes aportaciones a la parte teórica de la fotografía y del fotoperiodismo. Su trabajo durante este periodo lo realiza como free lance, condición que lleva a ser publicados sus fotoensayos (considerados así por la libertad creativa ejercida) en las revistas más importantes del momento. De este periodo en adelante el trabajo de NACHO LÓPEZ se centrará en la vida diaria de clases populares, ya que considera a éstas más libres al tener menos apego a los convencionalismos morales.
Para finales de los 50’s incursiona por fin en el cine, filmando documentales para el Instituto Nacional Indigenista. A partir de entonces y hasta finales de los 70’s se desempeña realizando noticieros fílmicos, documentales y reportajes cortos para distintas organizaciones nacionales e internacionales, al mismo tiempo que continuaba con su producción fotográfica realizando extensos registros de la vida en el país. En 1976 NACHO LÓPEZ inició su labor como catedrático en la Facultad de Artes Plásticas de la Universidad Veracruzana y posteriormente fue docente en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM. Muere en la Ciudad de México en octubre de 1986 a los 63 años. Fotografió hasta el final.
La trascendencia de NACHO LÓPEZ como personaje a través de los anales de la historia radica en que es uno de los pocos fotógrafos que acompaña su oficio con la reflexión, lo que lo ha llevado a ser considerado el principal teórico del fotoperiodismo mexicano. Además, su trabajo como fotógrafo documental es posiblemente el más importante en la historia del México contemporáneo.